Carta a un hijo
Duele el alma mucho, mucho, que hago para abrazarme, acunarme...
El llanto no es escandaloso, tibio se desliza por el rostro
Ella, no sabe el porque de este estallido de dolor.
Las cosas se le deslizan de su control, o quizá nunca supo adivinar que así sería, que así será.
No es un lio de tonterias, es ese piquete en el corazón, comprendiendo que nunca termina la labor de ser madre.
Ël, el hijo, regresa a la familia, las voces son distintas, ya no es el niño, ni el joven, es el hombre que se acoge a sus padres, y los brazos de los dos se estiran para decirle aquí estamos...
Con el amor de mamá
2010 Lupita V de Mosso


locaporlaluna dijo
Hermosos brazos de madre y padre, me conmoviste Lupita. Besos
19 Octubre 2011 | 11:29 PM